Páginas

martes, 4 de septiembre de 2012

Capítulo 2

En el interior de la casa de la familia Salgado.


¿Dónde estaban su hermana y su padre? Helena se había levantado de la cama, eran las 12 de la mañana y estaba sola en casa. Bajó las escaleras con el pijama puesto y entró en la reluciente cocina, era bastante grande y estaba llena de grandes armarios y pequeños cajones, los cuales estaban llenos de platos, vasos, cubiertos, sarténes y cacerolas de diferentes tamaños. No tenía mucha hambre cogió un vaso y lo llenó con un brick que había encontrado en la nevera. Salió de la estancia para ocupar otra aún más grade. El salón también era bastante grande, en él había una pequeña televisión, una mesa de café, un sofá de tres plazas y un aparador de madera.

- ¡Sara! ¿Qué tal la mañana?

Mario había llegado a casa después de una dura mañana en las oficinas del centro de la ciudad.

- ¡Papá, buenos días! ¿Qué tal la mañana?

- ¡Hola Helena! La mañana ha sido dura pero me ha ido bien. ¿Dónde está tu hermana?

- Pues no lo sé, aún no la he visto. Se habrá ido a dar un paseo.

- ¿Y tú no la has acompañado?

- Me he despertado hace unos minutos y ya se había ido. Aunque no sé por donde habrá ido si no conocemos la ciudad.

- Tu hermana es muy lista, se las apaña ella sola.

Helena estaba harta de estar oyendo siempre lo buena, lo guapa y lo listísima que era su hermana y lo que debía de aprender de ella. Ella también era lista, buena y guapa pero es que la gente no se fijaba en ella ¿o qué?

- Deberías llamarla para ver lo que está haciendo por ahí y decirla que viniese a casa porque vamos a tomar el aperitivo, ¿no crees?

Encima de tener que aguantar todos esos piropos sobre mi hermana, tengo que cuidar de ella y llamarla para ver por dónde anda. ¿Es que mi padre no tiene teléfono?

- Yo no soy tu secretaria, papá.

- Anda Helena déjate de tonterías y llámala.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

En un parque de la ciudad.

- ¿Quieres que nos tomemos algo en una cafetería?

- Vale, ¿hay algún Starbucks por aquí cerca?

- Sí, hay un centro comercial aquí al lado. 

- Tú me guías.

El centro comercial Diagonal Mar se encuentra en la avenida Diagonal número tres, es uno de los mejores centros comerciales de toda Barcelona. Su estructura es moderna y está compuesta por unas doscientas tiendas,  entre ellas restaurantes, tiendas de ropa y de complementos. 

- ¿Qué te apetece tomar?

- Yo tomaré un Frappuccino de Caramelo, ¿y tu?

- Yo no lo tengo claro...Un Caramel Macchiato. ¿Puedes buscar una mesa mientras yo pido las bebidas?

- Por supuesto.

El Starbucks estaba llenísimo, parecía que toda la ciudad se hubiese puesto de acuerdo para venir esta mañana. La planta de arriba estaba abarrotada de gente que reía, gente que hablaba, gente que descansaba, que trabajaba o que estudiaba. Normalmente era un buen sitio donde poder estar tranquilo y poder concentrarse, pero hoy no era un día de esos. Había una mesa al fondo de la sala que estaba rodeada de dos sillones verdes a juego con las cortinas del establecimiento. Me acerqué rápidamente para que nadie se sentase antes que yo.

Álvaro venía con nuestras bebidas en la mano cuando me senté en uno de los sillones.

- ¡Álvaro! ¡Aquí!

- Enseguida voy Sara - Sara estaba sentada en una mesa en el fondo de la sala y agitaba la mano de un lado a otro.

- Ya están nuestras bebidas que bien.

- Había una cola enorme y he tardado un poco pero por fin las he comprado.

- ¿Cuánto ha costado la mía?

- No hace falta que me lo pagues. Hoy pago yo.

- Muchas gracias Álvaro. Pero el próximo día pago yo ¿vale?

- Sara ¿eso que está sonando no es tu móvil?

La cancioncilla Give me all your luvin de Madonna sonaba en el interior del bolso de Sara.

~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

En el interior del dormitorio de Helena.

- ¿Dónde estás Sara?

- Estoy con Álvaro en un Starbucks.

Papá quiere que vengas a casa.

- Dile que ahora voy. Nos terminamos el café y vamos para allá. Adiós Helena.

- Adiós.

La llamada había terminado. Helena iba a ducharse en el cuarto de baño de la planta de arriba de la casa, antes de que llegase su hermana. Abrió el armario y cogió una de las camisetas y unos pantalones vaqueros que había traído para esa semana que iban a pasar allí. Cogió el teléfono móvil y se metió en el cuarto de baño.

Continuará...

lunes, 3 de septiembre de 2012

Capítulo 1

En un coche que atraviesa la autovía.

Llevaba un rato lloviendo, las gotas de agua corrían por el cristal de la ventana del coche. Las observaba entretenida cuando mi padre freno en seco.

- ¡La gente no sabe conducir! - gritaba mientras hacía sonar el claxon.

- Cálmate papá apenas quedan unos minutos para llegar.

Mi padre es un gran empresario de Madrid y debe hacer algunos viajes a diferentes edificios de otras ciudades para verificar que la empresa va sobre ruedas. Él tiene 43 años, es serio y siempre viste con traje, es un hombre entregado a su trabajo y siempre dice que él ha trabajado duro para llegar al puesto en el que está y cobrar el sueldo que cobra. Nunca tiene tiempo para hacer otras cosas. Tenemos a una chica que limpia la casa, hace las comidas, plancha, hace la colada y hace las compras de la casa, se llama María. Mi madre murió cuando yo solo tenía tres años y he crecido en una gran casa con una hermana dos años menor que yo. Nos ha criado Carlota desde que mi madre murió. Ambas eran muy amigas de niñas y ella prestó su ayuda viendo que a mi padre se le estaba haciendo muy duro con dos niñas tan pequeñas. Mi padre aún no ganaba mucho dinero y vivíamos en una pequeña ciudad de Madrid. Ahora vivimos en Madrid capital y yo echo de menos la vida que teníamos.

Tengo 17 años y estudio para algún día llegar a ser algo en la vida. Me gusta viajar al extranjero, hablo el inglés más o menos y me defiendo bastante bien con el francés. Mi hermana es una adolescente alocada y vive la vida de la fiesta, no le gusta estudiar; dice que algún día papa nos dejará una herencia y nos solucionará la vida. Yo también lo creo pero prefiero hacer algo que no sea vivir del dinero y ser como esos niños de papa tan creídos que salen en la televisión.
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

Cerca de una casita de madera y piedra.

El viaje llegaba a su fin en la gran ciudad de Barcelona, yo no sabía catalán pero lo comprendía más o menos por la influencia del francés. Aquí nos hemos encontramos con un joven chico que tiene mi edad más o menos, habla castellano y es mono. No es que yo piense en tener una relación con alguien pero no hay que cerrarse puertas.

- Bienvenidos seáis - dijo el desconocido.

- Hola Álvaro ¿Tienes preparados los papeles del sitio donde nos vamos a alojar durante estos días?

- Por supuesto Mario.

¡Así que Álvaro! Que nombre más bonito.

- Estas son mis dos hijas: Sara; la más mayor, y Helena; la más joven.

- Yo diría que ambas son jóvenes. Encantado de conoceos a las dos, soy Álvaro.

Nos dirigimos a la casita en la que pasaríamos los siguientes días. Era una bonita casa de madera y piedra con unos balcones que asomaban en la fachada. La disposición de habitaciones en la casa era bastante sencilla: cocina, aseo, sala de estar y comedor estaban en la planta baja del edificio y dormitorios y salas de baño se encontraban en la planta segunda.
Colocamos los armarios y decidí darme una ducha para relajarme del largo viaje, más tarde daríamos un paseo por las calles de la ciudad y cenaríamos en el gran comedor de la casa.
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~

En el interior de la casa de la familia Salgado.

Serían las diez de la mañana cuando la luz entró por la ventana y me desperté. Me lavé la cara y me vestí con lo primero que pillé, bajé a la planta baja pensando que estaríamos solo nosotros tres; Helena, mi padre y yo. Pero me di cuenta de que estaba sola. Olvidaba que Helena suele levantarse a desayunar a las doce o doce y media cuando nosotros estamos tomando el aperitivo. Además mi padre ya no estaba en casa. Pensé que estaría por alguna de las oficinas en las que tendría que hacer su trabajo en esa ciudad.

En la mesa del comedor estaba puesto el desayuno para mí: dos tostadas con un zumo de naranja y un vaso de leche. El comedor estaba iluminado gracias al gran ventanal que cubría casi por completo una de las cuatro paredes.

El sonido peculiar de un timbre cortó mis pensamientos. ¿Quién sería la persona que estaba tras la puerta? Lo descubrí a los pocos segundos cuando oí una voz masculina que me costaba reconocer. Me apresuré a abrir.

- ¡Hola Sara! ¿Cómo te encuentras esta mañana? Ayer parecías agotada - Álvaro era la persona que estaba tras la puerta. Y además de mono era observador.

- Hola Álvaro, estoy bien gracias. ¿ Qué es lo que deseabas? - maldije mis palabras según había terminado de pronunciarlas, ¿no habría parecido un poco borde?

- Solamente venía a ver qué tal os habíais instalado. Veo que muy bien.

- Si, la casa es muy bonita y confortable - dije para parecer más cariñosa.

- Me alegro de que os guste. Sara ¿te gustaría dar una vuelta por la ciudad conmigo esta tarde?

- Por supuesto así me la enseñas que ayer no pudimos dar el paseo.

- Muy bien esta tarde me paso a recogerte. Hasta luego.

- Adiós Álvaro.
~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~
Los árboles se mecían al unísono por el viento. Estábamos sentados en un banco de piedra cercano al lago del parque Diagonal Mar. Álvaro ya me había enseñado gran parte del centro de la ciudad y ahora descansábamos un poco. Llevábamos un rato hablando y conociéndonos. Álvaro es un chico de veintidós años, estudia periodismo y mientras, trabaja para uno de los edificios de la empresa en la que también trabaja mi padre. Es un chico alegre y seguro de sí.

- ¿Y vives en Barcelona?

- Si, me alojo aquí mientras estudio en la universidad, pero soy de Toledo.

- Yo vivo en Madrid. Antes vivía en una localidad de la comunidad, pero luego nos mudamos y echo de menos la vida que llevaba allí.

- Yo estaré aquí  al menos dos o tres años más, por lo menos hasta que termine mis estudios. También yo echo de menos la vida que tenía en Toledo.

Me parecía un buen chico y además simpático, al menos por el momento, quién sabe si dentro de unos meses se vuelve un psicópata loco aunque no tiene pinta de psicópata.

NUEVO PROYECTO

 Este blog ha sido creado para que podáis ver este proyecto que tengo en mente, se trata de un proyecto de libro que todavía no tiene un título determinado por eso he llamado al blog "Nuevo Proyecto". No pretendo que os guste, solo que me deis vuestra opinión. Muchas gracias.